Qué es la inteligencia
Los estudiosos coinciden en que no existe una única definición de inteligencia.
Una definición nos dice que la inteligencia se relaciona con la capacidad de reconocer una situación y actuar en consecuencia. En la interpretación del antropólogo Jeremy Narby, la inteligencia es la “capacidad de saber”, que deriva de la palabra japonesa chi-sei.
De acuerdo con la ecología cognitiva, la inteligencia se modula según las necesidades de supervivencia que un organismo debe afrontar a lo largo de su vida. Y define que:
Por inteligencia podemos comprender la capacidad de adaptación conductual de un individuo a una determinada situación o, de manera más amplia, la función adaptativa que permite a cada individuo ajustar lo mejor que pueda su comportamiento al contexto en el que se encuentra. …la capacidad de respuesta flexible a situaciones novedosas o complejas.
Emmanuel Pouydebat
Por lo tanto, la inteligencia se encuentra en diferentes escalas, desde la más minúscula expresión de vida, como los microbios, hasta los más grandes especímenes como árboles, ballenas o elefantes. Todos ellos deben responder a su entorno para sobrevivir y cuentan con capacidades cognitivas.
La inteligencia no se asocia con una morfología o fisonomía determinadas.
La inteligencia tiene que ver con:
- El procesamiento de información y toma de decisiones
- La sensibilidad
- La imaginación (capacidad de crear imágenes de algo o representar algo)
- La memoria y, por lo tanto, el aprendizaje.
Inteligencias múltiples
Jonathan Balcombe nos dice que no podemos considerar la inteligencia como una propiedad general única, sino como un conjunto de capacidades que se manifiestan de distintas formas.
Para cada tipo de vida existe un mundo sensorial; de tal manera que, aunque diferentes especies vivan en el mismo entorno, lo perciben de forma diferente. Para entender cómo los seres vivos experimentan la vida, hay que comprender el funcionamiento de sus sentidos.
Nos encontramos, pues, ante la existencia de inteligencias múltiples. En la que cada tipo de inteligencia estaría relacionada con el mundo sensorial de cada ser.
Todas las especies son inteligentes a su manera y en su contexto, bien es cierto que solo para el desarrollo de un número limitado de capacidades, pero el hecho significativo es que todas lo son.”
Emmanuelle Pouydebat
El papel de las neuronas en la inteligencia
Las neuronas son la base de la inteligencia en los animales. De acuerdo con Oliver Sacks, las neuronas son básicamente las mismas, ya sea que sean parte de animales desde los más primitivos hasta los más avanzados; es su número y organización lo que cambia.
Por lo tanto, en la capacidad intelectual es menos relevante el tamaño del cerebro en relación con el número de neuronas, su ubicación y su interconexión.

Así, un cerebro de menor tamaño no implica necesariamente una menor conectividad neuronal, ya que algunas especies presentan niveles de interconexión neuronal comparables o incluso superiores a los humanos.
Las estructuras cerebrales se relacionan con sensaciones y emociones que también son comunes en todos los animales. Tal como lo expresa el etólogo y ecólogo, Carl Safina.
El miedo, la agresividad, el bienestar, la ansiedad y el placer son las emociones de las estructuras cerebrales y los sistemas químicos compartidos, que tienen su origen en los ancestros comunes.”
Carl Safina
El estudio de la inteligencia en la Naturaleza
Apreciar la inteligencia en la Naturaleza requiere dedicar tiempo a la observación minuciosa, al registro del detalle, a la inmersión, a la exploración y, sin duda, a una gran sensibilidad. Cuestiones que solo los verdaderos naturalistas son capaces de conjugar.
En los últimos años existe un verdadero interés y reconocimiento de la inteligencia del mundo natural. Aunque son los pueblos indígenas quienes desde siempre han tenido la concepción del mundo inteligente y también sintiente.
Desde la ciencia occidental, el Centro Global de Investigación sobre Inteligencias Diversas, desde un enfoque interdisciplinario, estudia las diferentes manifestaciones de la inteligencia humana, más allá de la humana y la artificial.
Entre las múltiples disciplinas que estudian las diferentes inteligencias en la naturaleza están la etología, la neurobiología, la sociobiología, la ecología, la neurobiología vegetal, por mencionar solo algunas.
Otro campo de estudio en amplio crecimiento es la biomimética, planteada por la bióloga Janine Benyus, que supone el estudio de la Naturaleza para generar soluciones tecnológicas basadas en los procesos naturales.
Si bien los humanos siempre hemos recurrido al mundo natural para encontrar inspiración y encontrar soluciones a muchos retos. Uno de los grandes ejemplos de ello es, sin duda, Leonardo da Vinci, uno de los grandes genios, quien se inspiraba en la naturaleza para el desarrollo de sus inventos.
Inteligencia de la Tierra
La Tierra es un ente vivo, lo que implica que posee una inteligencia propia. Esta aseveración se sustenta en la teoría de Gaia y en la teoría de la inteligencia planetaria.
Teoría de Gaia
James Lovelock y Lynn Margulis desarrollaron la teoría de Gaia. Esta de manera resumida nos dice que:
La biosfera es una entidad autorregulada con capacidad para mantener la salud de nuestro planeta mediante el control, el entorno químico y el físico.”
James Lovelock
Todos los procesos terrestres evidencian que la Tierra no es un ente inanimado, sino un ente viviente.
La teoría de Gaia se ve reforzada por la teoría de la inteligencia planetaria.
Inteligencia Planetaria
Un estudio liderado por el astrofísico Adam Frank de la Universidad de Rochester (febrero de 2022) explora la posibilidad de que los planetas puedan desarrollar una inteligencia propia.
Como hemos visto, la inteligencia se relaciona con la capacidad de enfrentar obstáculos para la propia sobrevivencia. En la misma línea, el estudio en cuestión apunta a que la vida se perpetúa al dar forma a los sistemas planetarios que hacen habitable la Tierra.
Así:
La inteligencia planetaria es la respuesta colectiva de la vida a los cambios en el estado de todo el planeta.
Adam Frank, Sara Walker y David Grinspoon
Para estos científicos no se trata de cualquier respuesta sino de cómo la inteligencia colectiva trabaja para el mayor propósito colectivo que es la sobrevivencia.
Es así que la inteligencia planetaria es una expresión de la interconexión de la vida que habita el planeta. En otras palabras, es como los seres vivos trabajamos en comunidad para mantener las condiciones adecuadas para continuar la trama de la vida.
En este sentido, la inteligencia planetaria se mide por la capacidad de la vida en un planeta para mantenerse a perpetuidad.
Fases de la inteligencia planetaria
Para estos científicos existen cuatro fases de la inteligencia planetaria.
- Biosfera inmadura
- Biosfera madura
- Tecnosfera inmadura
- Tecnosfera madura.
Para transitar de una fase a otra es necesario que se generen mayores interrelaciones entre dominios vivos y no vivos para construir un todo más poderoso.
Actualmente, nos encontramos en una fase de tecnosfera inmadura, que requiere transitar hacia una etapa de madurez para aumentar la inteligencia planetaria y permitir que la vida pueda continuar.
Inteligencia animal
La cultura occidental se ha empeñado durante mucho tiempo en considerar a los animales como simples autómatas, menospreciando sus capacidades y sensibilidad.
El científico norteamericano, Donald R. Griffin, fue un pionero en tomar en serio el estudio de la inteligencia animal. En 1938 inició su trabajo sobre la ecolocalización de los murciélagos.
Durante los setenta desarrolló estudios sobre comportamiento animal, lo que dio paso al surgimiento de la etología cognitiva.
Griffin rompió así el tabú sobre la inteligencia animal. Entre sus publicaciones están: «La cuestión de la consciencia animal», «El pensamiento de los animales», «Mentes animales».
Capacidades animales
En la actualidad, el estudio de la inteligencia animal ha dejado de ser un tabú. Y así, existe la constatación de que los animales tienen personalidad, sueñan, aprenden, resuelven problemas, enseñan a su descendencia, son capaces de recordar el pasado y prever acontecimientos futuros.
Si nos adentramos en el mundo animal, encontramos seres con capacidades extraordinarias; las abejas, hormigas, perros, simios, elefantes son ejemplos dignos de inteligencia animal.
Sensibilidad animal
De igual manera, los estudios con animales han superado la mera curiosidad científica y han logrado el nacimiento de hermosas historias de amistad entre científicos y loros, orangutanes, peces, pulpos, ballenas, focas, tiburones y un largo etcétera. Muestra de la sensibilidad animal.
Pues como hemos visto los humanos y los animales compartimos estructuras cerebrales parecidas, en este sentido las emociones también son parecidas.
Inteligencia de las Plantas
La inteligencia en las plantas se manifiesta de muchas maneras. Pero la podemos sintetizar en el hecho de que las plantas son capaces de percibir su entorno y, en consecuencia, activar un determinado comportamiento. En este post ya hablé extensamente de las capacidades extraordinarias de las plantas.
Las plantas son organismos altamente sensibles que pueden percibir la gravedad, la presencia de agua o incluso sentir que un obstáculo se interpone en el camino de sus raíces, antes de entrar en contacto con él; por lo que las raíces pueden cambiar de dirección para evitar los obstáculos.
También las plantas, a través del sonido o el olor, notan la presencia de depredadores y actúan en consecuencia, emitiendo defensas químicas para alejarlos.
Las plantas cuentan con fotoreceptores, llamados ocelli, que funcionan de forma similar al ojo humano. Así, pueden diferenciar entre el rojo y el azul, ver longitudes de onda entre lo rojo y lo ultravioleta del espectro, que nosotros no apreciamos .
De igual manera, las plantas cuentan con un sistema que envía señales eléctricas e incluso producen neurotransmisores, como la dopamina, la serotonina y otras sustancias químicas utilizadas también por el cerebro humano para enviar señales.

Aunque las plantas carecen de un cerebro como tal, la función es realizada por las raíces, las cuales también hacen de corazón.
Tal como lo expresa Mónica Gagliano de la Universidad Occidental de Australia, la habilidad cognitiva de las plantas nos lleva a superar la idea de que sin cerebro y neuronas no se puede pensar.
Inteligencia de los bosques
El trabajo de Suzanne Simard, que lleva por nombre «En busca del árbol madre», cuenta cómo toda su vida ha estado ligada a los bosques. Tanto en la industrial silvícola, como en la investigadora ha podido entender la vida social de los arboles y la comunidad que conforman con los seres que lo habitan.
Así, ha detectado que existen árboles que hacen el papel de madres, suministrando nutrientes a los árboles más jóvenes de su descendencia, a través de la red de micorrizas.
El sistema nervioso de los árboles
Simard ha resaltado la importancia de las redes subterráneas, conformadas por las micorrizas que conectan los bosques. Estas son las más intrincadas de la Naturaleza y se forman entre las raíces de los árboles y el micelio, lo que equivale a un tipo de sistema nervioso, que hace posible reaccionar a la situación del entorno.
Esta red es evidencia de que los ecosistemas formados por los bosques poseen inteligencia. De tal manera que la idea de considerarlos inertes, simples, lineales, predecibles es muestra de una gran ignorancia.
En el bosque cada especie que lo habita sustenta al todo.
Suzane Simard
Los árboles de mayor edad y los más jóvenes se conectan por una red de micorriza (Wood Wide Web); se trata de una red neuronal parecida a nuestros cerebros.
El incesante intercambio de recursos y señales en los bosques hace que la comunidad prospere.
La inteligencia arbórea se plasma en el hecho de que los árboles más antiguos sostienen a los especímenes más jóvenes. De ahí que Suzane Simard los haya calificado como «árboles madre».
El trabajo de Simard está impulsando un cambio en la manera de practicar la silvicultura industrial y evitar realizar una tala indiscriminada que no considera la complejidad del bosque.
Inteligencia de las aves
Las aves son descendientes de los dinosaurios y habitan el planeta desde hace 100 millones de años. Lo que implica que han desarrollado una gran capacidad de sobrevivencia, con la resolución de los problemas de su entorno.
Las aves poseen una inteligencia admirable. Y se consideran de los seres más creativos.
Jenniffer Ackerman, en su libro «El ingenio de los pájaros», plantea que los cerebros de estos tienen una gran cantidad de neuronas justo donde más importa, con una densidad similar a la que tienen los primates. A su vez, su red neuronal tiene conexiones y relaciones parecidas a las nuestras.
Algunos tipos de pájaros tienen cerebros grandes en proporción con el resto del cuerpo.
Según estudios científicos, la capacidad de cantar de los pájaros revela un patrón de aprendizaje similar al de los seres humanos para hablar. Pues supone que los pájaros imiten sonidos, junten información acústica y la utilicen para la propia producción vocal, lo que es un prerrequisito para el lenguaje.
Entre los múltiples ejemplos de la inteligencia de los pájaros están en :
- Contar y elaborar cálculos matemáticos simples,
- Fabricar sus propias herramientas,
- Realizar movimiento siguiendo el ritmo musical,
- Comprender principios básicos de física,
- Recordar el pasado y planear el futuro.
- La capacidad de algunas especies de resolver un puzzle a la misma velocidad de un niño de 5 años
- El esparcir enormes cantidades de semillas para sobrevivir en el invierno y recordar la ubicación exacta un año después.
Uno de los sentidos que más sorprende es el de orientación; que logran al aprender la trayectoria que sigue el sol, aunado a la interpretación de los campos electromagnéticos, y al establecer puntos referenciales. Toda esta información la procesan y tomar decisiones sobre la ruta que deben seguir.
Algunos ejemplos de la inteligencia de las aves
El pájaro cascanueces americano se prepara para sobrevivir el invierno recolectando desde el verano cerca de treinta mil piñones; los cuales entierra hasta en cinco mil lugares distintos a lo largo de espacios de una extensión de docenas a centenares de metros cuadrados. Un ejemplo extraordinario de memoria y estrategia.

También podemos hablar de los colibríes que para visitar una flor toman en consideración la última vez que succionaron su néctar.
Inteligencia de los cetáceos
En el grupo de los cetáceos están los delfines, las marsopas y las ballenas que son mamíferos marinos.
Los cetáceos forman familias unidas y cada individuo cuenta con una personalidad única.
En cuanto a sus cerebros, los cetáceos tienen un alto parecido con los cerebros humanos. Pero la parte del cerebro (corteza insular) involucrada en la conciencia y la autoconciencia, el procesamiento de emociones, como la compasión y la empatía, es la más compleja del mundo.
Así también, las ballenas y los delfines son seres extremadamente sensibles.
Un ejemplo de la autoconciencia son los delfines capaces de reconocerse en un espejo a partir de la edad de siete meses; mientras que un bebé humano puede hacerlo hasta los dieciocho meses.
De igual manera, nos dice Laura Zepetteli y desarrollan un conocimiento social y cultural que transmiten entre ellas. Algunos ejemplos de ello son la enseñanza de cómo encontrar comida, utilizar herramientas y desarrollar un lenguaje con dialectos locales y cantar un tipo de canción.

Los delfines tienen diferentes estrategias de caza que implican planificación y comunicación, así como el uso de ecolocalización.
Se tiene el registro de la ballena beluga Noc, que era capaz de imitar la voz humana; este espécimen había sido cazado por los inuit para la Marina norteamericana y vivió en cautiverio de 1977 hasta 1999.
Inteligencia de los Pulpos
Desde tiempos remotos el pulpo ha despertado interés y admiración. De más actualidad son algunos estudios para tratar de entender a un organismo tan sorprendente, calificado casi como un alienígena que habita la Tierra.
Altamente recomendable es el documental «Mi Maestro el pulpo» del documentalista Craig Foster, que estableció una bella relación con un pulpo en las costas de Sudáfrica. Y el libro de la periodista Sy Montgomery, «El alma de los pulpos».
El organismo peculiar del pulpo
El pulpo un animal invertebrado posee 300 millones de neuronas, comparado con una rata que tiene 200 millones, según e la especie cuenta entre cincuenta y setenta y cinco lóbulos y la mayor parte de sus neuronas se encuentran en sus brazos.
Dicha fisonomía del pulpo lo hace sin duda un ser especial, siendo el invertebrado más inteligente.
Algunas capacidades de los pulpos:
- Poseer una gran curiosidad implica su inquietud para aprender. Si están cautivos, deben contar con condiciones que les permitan entretenerse.
- Son capaces de resolver problemas diseñados para niños pequeños.
- Son estrategas y saben utilizar herramientas. Así, por ejemplo, al estar en cautiverio siempre buscarán la manera de escapar.
- Pueden cambiar de color dependiendo de las sensaciones que les provoca el entorno. En 7 décimas de segundo pueden cambiar de color, textura y dibujo, camuflándose con el entorno.
- Pueden soñar y cambiar de color cuando lo hacen.
La personalidad y sensibilidad del pulpo
Los pulpos muestran una voluntad férrea, tienen su propia personalidad, pueden llegar a ser altamente sociales con los humanos o, por el contrario, pueden ser irascibles.
Los pulpos y las langostas pueden experimentar angustia, alegría, dolor y placer.

A finales de 2021, el Reino Unido redactó un proyecto de ley para proteger a los invertebrados del sufrimiento, pues cuenta con un alto índice de inteligencia.El
Reino Unido busca reconocer a langostas y pulpos como seres sensibles, para de esta manera cambiar la muerte que sufren por la pesca industrial.
Inteligencia de los Peces
En el libro «El ingenio de los peces», el etólogo Jonathan Balcombe describe todas las exploraciones que ha hecho en todos los lugares acuáticos del planeta. Y así, ha podido registrar y constatar la inteligencia de los peces muy a pesar de que los consideremos de la mayor simpleza.
Balcombe expresa que más vale no dejarnos engañar por la cara aparentemente sin expresión de los peces.
Los peces son capaces de recordar y de esta manera sobrevivir. De igual forma, los peces tienen capacidad de sentir dolor y buscar la manera de esquivarlo. Pueden aprender nuevas habilidades basándose en la experiencia.
Así, algunos peces evitan los anzuelos, escapan de una red, evitan una zona donde puede haber un depredador.
Capacidad de aprendizaje de los peces
Los estudiosos del comportamiento animal están de acuerdo en que los peces, las aves y los mamíferos cuentan con capacidad de aprendizaje.
Hasta un pequeño calamar es capaz de encontrar la salida de un laberinto más rápido que un perro.
Algunos experimentos han logrado adiestrar peces. Específicamente, las mantarrayas y los meros pueden adiestrarse mediante refuerzo positivo.
Aunque, no todas las especies de peces son iguales, las hay las más y las menos inteligentes.
Utilización de herramientas por parte de los peces
Ciertas especies de peces son capaces de utilizar herramientas, esto implica un proceso de planificación para resolver un problema. En este video, podemos ver cómo un pez es capaz de romper una almeja chocándola contra una roca.
Pez arlequín turco rompiendo una almeja.
Tal vez la hazaña no parezca tan grandiosa. Pero lo es en el sentido de que los peces siempre han sido menospreciados por su nivel de inteligencia.
Sociabilidad de los peces
Los peces además son seres sociales. Al formar cardúmenes dan muestra de organización que les proporciona ventajas como el facilitar el movimiento, detectar depredadores, compartir información, fuerza y seguridad de moverse en conjunto.
Pero la sociabilidad de los peces no es solo por mera convivencia, han mostrado una alta capacidad de crear lazos emocionales con sus congéneres.
Como seres sociales, los peces son capaces de reconocerse entre sí y reconocer a las personas que los alimentan si están en cautividad.
La cultura de los peces
Según Balcombe, los peces cuentan con conocimientos culturales, como por ejemplo, el conocimiento de rutas migratorias que les permiten sobrevivir; no obstante, la cultura de los peces se ve mermada, cuando los peces más grandes y viejos son pescados.
Sin duda, la obra de Balcome es altamente recomendable. Pues además de acercarnos a la inteligencia de los peces, nos enseña que los peces no son un recurso; sino que son seres con ingenio y sensibilidad que también merecen ser respetados.
Hasta aquí algunos ejemplos de cómo se manifiesta la inteligencia en la Naturaleza. En este campo aún hay mucho por descubrir y maravillarnos.
Reflexiones finales
Conforme con lo expuesto podemos afirmar que la inteligencia en la Naturaleza:
- No es una cuestión abstracta, por el contrario, es algo evidente en cada expresión de vida.
- Es el resultado de millones de años de evolución.
- Se relaciona con la capacidad de hacer frente a retos para la sobrevivencia, además de que esta unidad las emociones y la creatividad .
Ha sido nuestra visión antropocéntrica la que nos ha llevado a infravalorar al mundo natural. Sin embargo, el ser humano no es y no puede seguir siendo la medida de todas las cosas.
Así, los estudiosos de la inteligencia en la Naturaleza coinciden en que debemos desafiar al antropocentrismo; esto es, la consideración de que el ser humano es el centro y fin último de todo en el Universo.
Cuando apreciamos la inteligencia y sensibilidad de los demás seres vivos, es mayor nuestra empatía y respeto hacia ellos.
Otras maneras de ser, de sentir y de actuar son muestra no sólo de la evolución en la Tierra, sino también de la maravilla de la vida.
Gracias a la ciencia estamos entendiendo la inteligencia en la Naturaleza. Lo cual es básico para establecer una nueva manera de relacionarnos con los demás seres vivos. Para dejar de considerarlos como recursos naturales.
De igual forma, el reconocimiento de la inteligencia en la Naturaleza nos lleva a adoptarla como maestra y, de esta manera, desarrollar soluciones a los problemas a los que nos enfrentamos, lo que cae en el campo de estudio de la biomimética.
Fuentes consultadas
Ackerman, Jennifer. El ingenio de los pájaros. Ed. Planeta. 2017.
Balcombe, Jothatan. El ingenio de los peces. Ed. Ariel. 2018.
Fisher, Andrea. «Reino Unido discute una ley que reconoce la conciencia de los pulpos para protegerlos del dolor». National Geographic. Junio 18, 2021.
Frank, Adam; Walker, Sara; Grinspoon, David. «Is Earth Smart», The Atlantic. February, 19, 2022.
James, Nestor, et.al. Intelligence in Nature. How Life from Sea to Sky Challenges our Understanding of Consciousness, Empathy and Wit. Bioneers.
Narby, Jeremy. Intelligence in Nature. An Inquiry into Knowledge. Penguin Group. New York, 2005.
Pouydebat, Emmanuel. Inteligencia animal. Cabeza de chorlito y memoria de elefante. Plataforma actual. Barcelona, 2018
Safina, Carl. Mentes maravillosas. Lo que piensan y sienten los animales. Galaxia Gutember S.L., Barcelona, 2017.
Zeppetelli-Bédard, Laura. What we know about intelligence in whales and dolphins?. En Whales Scientist, June 23, 2021.



